Curioso como Schweppes fue creado precisamente para combatir a las fiebres de la época del siglo XIX, bebida sofisticadamente tónica, creada por Johann Jacob Schweppe (sencillo relojero de familia humilde nacido en 1740) con una esquiva intención de crear un tipo de agua carbonatada. Aficionado a las ciencias, crea en 1783 por primera vez un método de creación de burbujas. Es en 1835 cuando se lanza su primer refresco de limón y quince años después, en 1851 es cuando se expone el producto al público en una feria internacional. Poco después apareció la tónica internacional en 1870 a manos de soldados ingleses. Sin ir más lejos fue en la India en la época colonialista, cuando los británicos caían víctimas de esa enfermedad contagiosa, la malaria. Curiosamente para aliviar aquel sabor amargo de aquel novedoso Gin-Tonic, a alguien se le ocurrió la brillante idea de mezclarlo con Ginebra.

Fue en la década de 1950 cuando empieza a cobrar expansión en España estableciendo sus primeras franquicias a finales de década instalándose así diez años después el famoso cartel Schweppes en la Gran Vía. León Beton fue quien compró la franquicia relanzando más éxitos hacia Argelia. Incluso a dicha marca se le deben la adquisión de Vida, de La Casera o de Trinaranjus.
Bebida destilada, con un altísimo porcentaje de azúcar y aroma además de una notable efervescencia y desarrollada elaboración industrial la hacen una de las tónicas más ideales creadas por la mano del hombre.